¿Qué se conmemora?

Las propuestas de confederación política e igualitarismo social doscientos años después

Ana Frega 

Desde 2010 celebramos los principales hechos históricos del proceso independentista así como las más diversas manifestaciones de nuestra cultura. Es decir, nos propusimos reflexionar sobre la larga búsqueda de doscientos años hasta llegar a ser quienes somos. Durante 2014 y 2015 continuarán las celebraciones del proceso de emancipación iniciado en 1810.

Guerra de independencia contra españoles y portugueses, revolución política para fundar una república en el Río de la Plata basada en el respeto de la soberanía de los pueblos y planteos de igualación social fueron las banderas de la revolución artiguista. Se destacan en este período la organización de un gobierno autónomo en la Provincia Oriental, o el Reglamento de Tierras, entre otros.

Se suma a estos aniversarios la conmemoración de los 250 años del natalicio de José Artigas, el 19 de junio de 2014. Puente entre grupos social y culturalmente diversos, Artigas no fue “el pastor de un rebaño” sino “un “conductor y un conducido” en el proceso revolucionario. Como nos recuerda José Pedro Barrán, “el protagonismo en ocasiones esenciales, en giros decisivos para la Revolución, fue asumido directamente por la sociedad oriental y desde 1813, y sobre todo desde 1815 por su sector mayoritario, las clases bajas”.

Las ideas de independencia, libertad republicana y unión de los pueblos sintetizadas en las Instrucciones del Año XIII comenzaban a aplicarse. Estos planteos encontraron eco en otras provincias y el artiguismo extendió su influencia más allá de la margen occidental del Uruguay. El “Protectorado” o “Sistema de los Pueblos Libres” recogía reclamos de orden territorial y socioeconómico y se planteó como una alternativa para la organización política de estos nuevos sujetos soberanos.

El programa artiguista, construido en la lucha, postulaba que los “más infelices fueran los más privilegiados”. Así se estableció en el Reglamento Provisorio para el fomento de la campaña y seguridad de sus hacendados, firmado en Purificación el 10 de setiembre de 1815. Su singularidad radicaba en el orden dispuesto para los repartos: “los negros libres, los zambos de esta clase, los indios y los criollos pobres”. Además, serían beneficiadas las viudas pobres con hijos y serían preferidos los casados a los americanos solteros y estos a cualquier extranjero.

Este planteo de tono igualitarista generó fuertes oposiciones en los sectores propietarios criollos y españoles, quienes vieron amenazadas sus posesiones y su posición social. La invasión portuguesa iniciada a mediados de 1816, con el apoyo del gobierno de la Provincias Unidas con sede en Buenos Aires y las elites hispano criollas, rompió el equilibrio de fuerzas en la provincia y logró imponerse en el conjunto del territorio a comienzos de 1820.

Las propuestas artiguistas para concretar la confederación política de los pueblos del Río de la Plata, fomentar la producción, o promover el mejoramiento de las condiciones de vida de los grupos no privilegiados respondieron a esa coyuntura histórica. En la experiencia colectiva de los “tiempos revolucionarios” no hubo ni líneas rectas ni colores puros. Los tiempos de conmemoración no se agotan en el recuerdo de hechos pasados. Suponen un ejercicio de reflexión colectiva y de proyección, que dialogue y se enriquezca con las interpretaciones de ese pasado. En este caso, con un proceso que procuró afirmar los lazos entre los pueblos americanos, afirmar las libertades republicanas y promover el mejoramiento de las condiciones de vida de los grupos menos privilegiados de la sociedad.

1) Extracto de texto elaborado a partir de los trabajos de Ana Frega: Pueblos y soberanía en la Revolución Artiguista (2ª ed., Montevideo, Ediciones de la Banda Oriental, 2011) y “La revolución artiguista y el «Sistema de los Pueblos Libres»”, en H. S. Silva (dir.), Historia económica del cono sur de América. Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, tomo II, La era de las revoluciones y la independencia (México, Instituto Panamericano de Geografía e Historia, 2010, pp. 295-316).

2) Profesora de Historia del Uruguay en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad de la República y Profesora de Historia Regional Platense hasta 1830 en el Instituto de Profesores “Artigas”.

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